Cuando se juega al juego de tronos, solo se puede ganar o morir. No hay puntos intermedios.
En un mundo diferente al nuestro, en el que los veranos y los inviernos duran generaciones un gran conflicto está a punto de estallar.
Robert Baratheon ocupa el Trono de Hierro en el cálido y opulento sur de Poniente. Se lo arrebató tras una sangrienta guerra al último rey loco de la dinastía Targaryen, señores de los dragones. Sin embargo, ahora su poder se ve amenazado: en el norte, el Muro erigido para proteger el reino de las bestias y de los extraños se tambalea.
